La cacería de focas en Canadá: cruel e innecesaria
Como seres humanos, tenemos la capacidad de tratar concientemente a otros seres vivos con respeto y reconocer su dignidad. Es precisamente esta capacidad, esta elección, la que nos hace humanos. En otras palabras, la cacería de focas efectuada en Canadá se aleja miserablemente de esta elección. Esta actividad no puede controlarse con una reglamentación efectiva para garantizar un tratamiento humanitario y evitar la crueldad.
¿Cuánto tiempo podemos seguir haciendo caso omiso de tanta crueldad en beneficio de las ganancias comerciales?
Durante varias semanas las crías de focas yacen desprotegidas y vulnerables sobre el hielo. Es durante este tiempo que, con apenas dos semanas a tres meses de edad, son matadas si piedad para aprovechar sus pieles.
La verdad sobre la cacería de focas rompería tu corazón
Nuestra condición humana se manifiesta por cuánto nos preocupamos por los seres vulnerables entre nosotros. ¿Qué es más vulnerable que una cría de foca recién nacida, abandonada sin protección alguna en los glaciares? Una cría de focas puede ser sacrificada con el respaldo de la ley una vez que muda su piel blanca, lo que generalmente ocurre a los doce días de edad. Ninguna cría recién nacida de ninguna especie debería ser presa de ningún depredador, mucho menos morir a palos. Las crías de foca mueren a palos o disparos y son abandonadas a su sufrimiento sobre el hielo, luego son arrastradas a botes con afilados ganchos de metal. Se ha visto que son pocos los cazadores que verifican si la foca está muerta antes de arrancarle la piel.
Destino de los dólares canadienses reunidos mediante impuestos
El gobierno de Canadá afirma que la cacería tiene razones comerciales y es viable desde el punto de vista económico. La realidad es que la producción de derivados de focas es una industria muy pequeña, que apenas alcanza el uno por ciento del PIB de Terranova y sólo produce US$1,000 por cazador al año Por otro lado, Canadá continúa gastando importantes cantidades mediante subsidios ocultos para promover la cacería en el exterior, así como desarrollar nuevos mercados para los productos derivados de las focas. A lo largo de varios años, el gobierno federal ha subsidiado la cacería de focas en muchas formas, desde subsidios directos para los cazadores y sus organizaciones, hasta exenciones fiscales y servicios de apoyo financiados por el gobierno federal que se prestan durante la cacería, incluyendo embarcaciones guardacostas y rompehielos. Es un mercado con impulso... del gobierno mismo de Canadá.
No hay excusa
Los productos de la cacería son un lujo innecesario. La mayor parte de los despojos de las focas arpa (incluyendo su carne) simplemente son abandonados en el hielo. Esto no es matar para alimentarse o sobrevivir, es matar por moda. A pesar de años de investigación hecha por el gobierno de Canadá en un intento por diseñar nuevos productos derivados de las focas, las únicas partes del cuerpo de una foca con valor económico son las pieles de las indefensas crías, un producto de lujo no esencial que en realidad nadie necesita. En muchos países esta cacería sería totalmente i
legal.
No hay ninguna razón, económica o ambiental, que justifique la cacería. Sólo obedece a razones políticas. Expertos de todo el mundo coinciden en que el alcance de esta cacería pone en riesgo la población de focas arpa. Además, los cazadores regularmente sobrepasan la captura anual permitida, cada vez más elevada. En los últimos tres años se han matado más de un millón de focas arpa, aunque la mayoría de los canadienses se opone a la cacería comercial como se lleva a cabo hoy en día. Esta cacería en nada ayuda a los habitantes de Terranova. Es un objetivo, sin fines económicos ni sustentabilidad, que arriesga severamente el prestigio internacional y la industria turística de Canadá.
Como seres humanos, tenemos la capacidad de tratar concientemente a otros seres vivos con respeto y reconocer su dignidad. Es precisamente esta capacidad, esta elección, la que nos hace humanos. En otras palabras, la cacería de focas efectuada en Canadá se aleja miserablemente de esta elección. Esta actividad no puede controlarse con una reglamentación efectiva para garantizar un tratamiento humanitario y evitar la crueldad.
¿Cuánto tiempo podemos seguir haciendo caso omiso de tanta crueldad en beneficio de las ganancias comerciales?
Durante varias semanas las crías de focas yacen desprotegidas y vulnerables sobre el hielo. Es durante este tiempo que, con apenas dos semanas a tres meses de edad, son matadas si piedad para aprovechar sus pieles.
La verdad sobre la cacería de focas rompería tu corazón
Nuestra condición humana se manifiesta por cuánto nos preocupamos por los seres vulnerables entre nosotros. ¿Qué es más vulnerable que una cría de foca recién nacida, abandonada sin protección alguna en los glaciares? Una cría de focas puede ser sacrificada con el respaldo de la ley una vez que muda su piel blanca, lo que generalmente ocurre a los doce días de edad. Ninguna cría recién nacida de ninguna especie debería ser presa de ningún depredador, mucho menos morir a palos. Las crías de foca mueren a palos o disparos y son abandonadas a su sufrimiento sobre el hielo, luego son arrastradas a botes con afilados ganchos de metal. Se ha visto que son pocos los cazadores que verifican si la foca está muerta antes de arrancarle la piel.
Destino de los dólares canadienses reunidos mediante impuestos
El gobierno de Canadá afirma que la cacería tiene razones comerciales y es viable desde el punto de vista económico. La realidad es que la producción de derivados de focas es una industria muy pequeña, que apenas alcanza el uno por ciento del PIB de Terranova y sólo produce US$1,000 por cazador al año Por otro lado, Canadá continúa gastando importantes cantidades mediante subsidios ocultos para promover la cacería en el exterior, así como desarrollar nuevos mercados para los productos derivados de las focas. A lo largo de varios años, el gobierno federal ha subsidiado la cacería de focas en muchas formas, desde subsidios directos para los cazadores y sus organizaciones, hasta exenciones fiscales y servicios de apoyo financiados por el gobierno federal que se prestan durante la cacería, incluyendo embarcaciones guardacostas y rompehielos. Es un mercado con impulso... del gobierno mismo de Canadá.
No hay excusa
Los productos de la cacería son un lujo innecesario. La mayor parte de los despojos de las focas arpa (incluyendo su carne) simplemente son abandonados en el hielo. Esto no es matar para alimentarse o sobrevivir, es matar por moda. A pesar de años de investigación hecha por el gobierno de Canadá en un intento por diseñar nuevos productos derivados de las focas, las únicas partes del cuerpo de una foca con valor económico son las pieles de las indefensas crías, un producto de lujo no esencial que en realidad nadie necesita. En muchos países esta cacería sería totalmente i
legal.No hay ninguna razón, económica o ambiental, que justifique la cacería. Sólo obedece a razones políticas. Expertos de todo el mundo coinciden en que el alcance de esta cacería pone en riesgo la población de focas arpa. Además, los cazadores regularmente sobrepasan la captura anual permitida, cada vez más elevada. En los últimos tres años se han matado más de un millón de focas arpa, aunque la mayoría de los canadienses se opone a la cacería comercial como se lleva a cabo hoy en día. Esta cacería en nada ayuda a los habitantes de Terranova. Es un objetivo, sin fines económicos ni sustentabilidad, que arriesga severamente el prestigio internacional y la industria turística de Canadá.


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